¿Qué supone tener la actitud mental de Cristo Jesús? El capítulo 15 de la carta que Pablo escribió a los Romanos nos ayuda a contestar esta pregunta. Pablo se refiere a una cualidad sobresaliente de Jesús en los primeros versículos de este capítulo, al decir: “Nosotros, pues, los que somos fuertes, debemos soportar las debilidades de los que no son fuertes, y no estar agradándonos a nosotros mismos. Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno para la edificación de este. Porque hasta el Cristo no se agradó a sí mismo; sino que, así como está escrito: ‘Los vituperios de los que te vituperaban han caído sobre mí’” (Romanos 15:1-3).
Nunca permitió que la actitud negativa de los demás influyera en su buena actitud para servir a su Padre; y nosotros tampoco debemos permitirlo. Sabía que los que intentaran agradar a su prójimo en ‘lo que era bueno para su edificación’ deberían esperar oposición de este mundo incrédulo y falto de comprensión.
Jesús también demostró la debida actitud de otras maneras. Nunca se impacientó con su Padre celestial, sino que esperó pacientemente el cumplimiento de Sus propósitos (Léase Salmo 110:1; Mateo 24:36; Hechos 2:32-36; Hebreos 10:12, 13). Jesús tampoco perdió la paciencia con sus seguidores, a quienes dijo: “Aprendan de mí”. Ahora bien, como era “de genio apacible”, su instrucción tenía un efecto edificante y reconfortante, y como era “humilde de corazón”, nunca se comportaba de manera pomposa ni presuntuosa (Mateo 11:29).
Es fácil decir que queremos servir a los demás y anteponer sus necesidades a las nuestras. Pero un examen sincero de nuestra actitud mental puede revelarnos que el corazón no siempre está dispuesto a hacerlo. ¿Por qué no? Primero, porque hemos heredado las tendencias egoístas de Adán y Eva; segundo, porque vivimos en un mundo que fomenta el egoísmo (Efesios 4:17, 18). Cultivar una actitud altruista a menudo significa adoptar un modelo de pensamiento contrario a nuestra naturaleza imperfecta innata, lo cual requiere determinación y esfuerzo.
mayo 17, 2022 a las 1:42 am
¿Qué supone tener la actitud mental de Cristo Jesús? El capítulo 15 de la carta que Pablo escribió a los Romanos nos ayuda a contestar esta pregunta. Pablo se refiere a una cualidad sobresaliente de Jesús en los primeros versículos de este capítulo, al decir: “Nosotros, pues, los que somos fuertes, debemos soportar las debilidades de los que no son fuertes, y no estar agradándonos a nosotros mismos. Cada uno de nosotros agrade a su prójimo en lo que es bueno para la edificación de este. Porque hasta el Cristo no se agradó a sí mismo; sino que, así como está escrito: ‘Los vituperios de los que te vituperaban han caído sobre mí’” (Romanos 15:1-3).
Nunca permitió que la actitud negativa de los demás influyera en su buena actitud para servir a su Padre; y nosotros tampoco debemos permitirlo. Sabía que los que intentaran agradar a su prójimo en ‘lo que era bueno para su edificación’ deberían esperar oposición de este mundo incrédulo y falto de comprensión.
Jesús también demostró la debida actitud de otras maneras. Nunca se impacientó con su Padre celestial, sino que esperó pacientemente el cumplimiento de Sus propósitos (Léase Salmo 110:1; Mateo 24:36; Hechos 2:32-36; Hebreos 10:12, 13). Jesús tampoco perdió la paciencia con sus seguidores, a quienes dijo: “Aprendan de mí”. Ahora bien, como era “de genio apacible”, su instrucción tenía un efecto edificante y reconfortante, y como era “humilde de corazón”, nunca se comportaba de manera pomposa ni presuntuosa (Mateo 11:29).
Es fácil decir que queremos servir a los demás y anteponer sus necesidades a las nuestras. Pero un examen sincero de nuestra actitud mental puede revelarnos que el corazón no siempre está dispuesto a hacerlo. ¿Por qué no? Primero, porque hemos heredado las tendencias egoístas de Adán y Eva; segundo, porque vivimos en un mundo que fomenta el egoísmo (Efesios 4:17, 18). Cultivar una actitud altruista a menudo significa adoptar un modelo de pensamiento contrario a nuestra naturaleza imperfecta innata, lo cual requiere determinación y esfuerzo.
mayo 17, 2022 a las 7:23 am
Ame