🔥 Más bien, honren en su corazón a Cristo como Señor. Estén siempre preparados para responder a todo el que les pida razón de la esperanza que hay en ustedes. 📖
¿Qué podemos decir sobre ser pacientes con las personas cuyas ideas religiosas difieren de las nuestras? En las escuelas nacionales que se abrieron en Irlanda en 1831, se colocó una “Lección general” que decía: “Jesucristo no tenía la intención de que su religión se impusiera a los hombres por medios violentos. […] Pelear con nuestros semejantes y maltratarlos no es la manera de convencerlos de que nosotros tenemos razón y ellos están equivocados. Lo más probable es que los convenzamos de que carecemos del espíritu cristiano”.
Jesús impartió su enseñanza y obró de una manera que atraía a las personas a la Palabra de Dios, y lo mismo debemos hacer nosotros (Marcos 6:34; Lucas 4:22, 32; 1 Pedro 2:21). Él era perfecto y había recibido de Dios una perspicacia especial, debido a lo cual podía leer los corazones. Por ello, cuando era necesario, denunciaba con dureza a los enemigos de su Padre (Mateo 23:13-33). No era intolerante por hacerlo.
A diferencia de Jesús, a nosotros no nos es posible leer los corazones. Debemos hablar
de forma respetuosa y apacible a los que no piensan como nosotros, dando razones de nuestra fe siempre basándonos en las Escrituras, a ser posible citando textos bíblicos que apoyen lo que decimos. (1 Pedro 3:15)
Por tanto, debemos seguir este consejo del apóstol Pedro: “Al contrario, dad culto al Señor, Cristo, en vuestros corazones, siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida razón de vuestra esperanza.
Pero hacedlo con DULZURA y RESPETO. Mantened una buena conciencia, para que aquello mismo que os echen en cara, sirva de confusión a quienes critiquen vuestra buena conducta en Cristo.»1 Pedro 3:15,16 (Biblia de Jerusalén)
Si creemos que hemos de defender nuestras creencias hagámoslo, pero hemos de hacerlo con respeto y apacibilidad a los demás y a las creencias que abrigan con sinceridad. “Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.» Colosenses 4:6 (Reina Valera)
mayo 15, 2022 a las 3:29 pm
¿Qué podemos decir sobre ser pacientes con las personas cuyas ideas religiosas difieren de las nuestras? En las escuelas nacionales que se abrieron en Irlanda en 1831, se colocó una “Lección general” que decía: “Jesucristo no tenía la intención de que su religión se impusiera a los hombres por medios violentos. […] Pelear con nuestros semejantes y maltratarlos no es la manera de convencerlos de que nosotros tenemos razón y ellos están equivocados. Lo más probable es que los convenzamos de que carecemos del espíritu cristiano”.
Jesús impartió su enseñanza y obró de una manera que atraía a las personas a la Palabra de Dios, y lo mismo debemos hacer nosotros (Marcos 6:34; Lucas 4:22, 32; 1 Pedro 2:21). Él era perfecto y había recibido de Dios una perspicacia especial, debido a lo cual podía leer los corazones. Por ello, cuando era necesario, denunciaba con dureza a los enemigos de su Padre (Mateo 23:13-33). No era intolerante por hacerlo.
A diferencia de Jesús, a nosotros no nos es posible leer los corazones. Debemos hablar
de forma respetuosa y apacible a los que no piensan como nosotros, dando razones de nuestra fe siempre basándonos en las Escrituras, a ser posible citando textos bíblicos que apoyen lo que decimos. (1 Pedro 3:15)
Por tanto, debemos seguir este consejo del apóstol Pedro: “Al contrario, dad culto al Señor, Cristo, en vuestros corazones, siempre dispuestos a dar respuesta a todo el que os pida razón de vuestra esperanza.
Pero hacedlo con DULZURA y RESPETO. Mantened una buena conciencia, para que aquello mismo que os echen en cara, sirva de confusión a quienes critiquen vuestra buena conducta en Cristo.»1 Pedro 3:15,16 (Biblia de Jerusalén)
Si creemos que hemos de defender nuestras creencias hagámoslo, pero hemos de hacerlo con respeto y apacibilidad a los demás y a las creencias que abrigan con sinceridad. “Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.» Colosenses 4:6 (Reina Valera)